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viernes, 28 de marzo de 2014

En los juicios por delitos de lesa humanidad están investigados 297 civiles



El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) precisó que en los juicios por delitos de lesa humanidad están investigados 297 civiles, lo que representa el 13% del total de los 2239 imputados. El organismo subrayó que los funcionarios del Poder Judicial representan el 20 por ciento de los civiles procesados, mientras que señala un trato diferenciado de las responsabilidades --solo uno de siete sacerdotes fue condenado--. Por otra parte, el Cels califica de "escasa" la investigación respecto del personal civil de inteligencia.

El informe, que es un adelanto del libro "Derechos Humanos en Argentina. Informe 2014", sostiene que la "extensión en el tiempo y la información que se produce en el marco de los juicios" contra las Fuerzas Armadas "ampliaron los límites de la investigación penal" y dejaron en evidencia la "responsabilidad de civiles".

Para sostener esa hipótesis, el documento precisa que hasta marzo de 2014, son 297 los civiles investigados, el 13% del total de 2.239 imputados, lo que refuerza la idea de que la dictadura que gobernó el país entre 1976 y 1983 fue "cívico-militar".

Los tipos de civiles acusados van desde funcionarios del Poder Ejecutivo y Judicial, profesionales de la salud, personal civil de inteligencia, integrantes de la Iglesia Católica, empresarios y apropiadores de menores. Sin embargo, el informe plantea que si bien "se profundizaron las investigaciones" sobre los civiles, "la Justicia actúa con diferentes criterios frente a este tipo de responsabilidad". Para ejemplificar esta conclusión, se indica que de siete sacerdotes implicados en delitos de lesa humanidad, entre los cuales sólo uno está condenado.

Además, el documento resalta que es "escasa" la investigación respecto del personal civil de inteligencia, siendo estos los más cercanos al aparato clandestino de represión. "En 2010 se hicieron públicos listados con miles de nombres, pero en cuatro años no fue analizado aún en detalle. En la actualidad, son 70 los investigados por la Justicia", precisa.

En tanto, los números de procesados señalan que "los funcionarios judiciales y los integrantes de empresas o grupos económicos son los dos tipos de civiles sobre los que se avanzó con mayor firmeza en los últimos dos años".

En relación con los funcionarios del Poder Judicial, se detalla que representan el 20 por ciento de los civiles investigados y se cuestiona que la Justicia siga considerando que su participación no fue "orgánica". "Numerosos fallos marcan un fenómeno que contradice ese supuesto accionar aislado, como el rechazo masivo de hábeas corpus, las costas, el archivo o la falta de solicitud de medidas de prueba", aporta el informe reproducido por Página 12.

En ese sentido, el CELS sugiere que "el juicio que se realiza actualmente en Mendoza" podría ser "una oportunidad histórica de sentar precedente respecto de la contribución del Poder Judicial al plan represivo".

Según se indica, fueron relevantes los procesamientos a miembros de empresas que colaboraron, lo que dejó como resultado que en 2013 muchas causas que se encontraban obstaculizadas hayan avanzado, como fue el caso de Ford y el procesamiento de sus directivos, o el caso de Acindar, que comenzó a dar señales de movimiento. Sin embargo, otras causas permanecen estáticas, como Mercedes Benz.

Por ello, sigue el informe, la experiencia de los juicios por las causas Ledesma y La Veloz del Norte, que podrían comenzar este año, serían clave para analizar el rumbo de estos casos. "La investigación penal de la complicidad civil es una oportunidad única para reflexionar sobre el rol de determinadas instituciones, como la Iglesia Católica en el marco de una sociedad democrática, el rol de la Justicia y el lugar que ocupan los grupos económicos en los proyectos de país", concluye el informe.

jueves, 13 de marzo de 2014

Con 350 legajos de civiles, presentan nuevos archivos recuperados de la dictadura.



Se trata de más de 7 mil legajos del Penal de Magdalena, según informó en Radio América el ministro de Defensa, Agustín Rossi, en conferencia de prensa. "Milani nos informó de la 
El ministro de Defensa, Agustín Rossi, encabezó esta tarde un emotivo acto en el que se presentó documentación relevante referida a la última dictadura militar. Se trata de 7.000 legajos hallados a mediados de enero dentro del penal de encauzados de Campo de Mayo. Los mismos documentan el paso de militares y civiles durante su estadía en el ex Instituto Penal de la Fuerzas Armadas de Magdalena, entre los cuales figuran el de Jorge Alberto Taiana (padre); Jacobo Timerman (padre); y los -en ese momento- guardiamarinas Julio César Urien y Mario Guillermo Enrique Galli (aún desaparecido).

"Más de 300 legajos de los 7000 encontrados dentro del penal de encausados de Plaza de Mayo, corresponden a civiles", señaló Rossi y explicó que "la preservación y difusión de dichos documentos tiene que ver con el compromiso que tenemos en la lucha por los Derechos Humanos”. Y agregó: “Hoy queremos reconocer a cuatro argentinos que pasaron por esa cárcel, que desde diferentes lugares e historias hicieron mucho para construir la Argentina de la igualdad, la tolerancia y el respeto por los DDHH".

Además, el titular de la cartera de Defensa anunció que se comenzará trabajar para que los 7.000 legajos sean digitalizados “para que todo aquel que quiera acceder a ellos, lo pueda hacer sin inconvenientes".

Y Agregó: “Valoramos el compromiso de los jefes de cada una de las fuerzas porque gracias a su acompañamiento es que hemos llegamos a esta documentación. En octubre pasado, el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, brigadier general Mario Callejo, nos aportó archivos encontrados en el Edificio Cóndor y esta vez fue el teniente general César Milani el que nos proporcionó esta valiosísima información. Estas acciones nos permite mantener vivas las esperanzas”.

En su alocución, en el Hall de entrada del Edificio Libertador, Rossi mencionó la Resolución Ministerial 445/13 que instruye a los jefes de los Estados Mayores las Fuerzas Armadas a “relevar exhaustivamente en todas las dependencias correspondientes a sus organismos, sitios en los que pudiere haber documentación histórica o información de interés judicial, incluyendo especialmente aquellos no destinados a su archivo, custodia o almacenamiento”.

Entre los legajos hallados, también se encontraron los de los guardiamarinas Julio César Urien y el de Mario Guillermo Enrique Galli (aún desaparecido), quienes se sublevaron en 1972 en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), en respaldo al retorno de Perón.

Luego de las palabras del ministro, el legislador porteño Jorge Taiana, afirmó que este "es un paso más en el camino de la verdad, justicia y reparación en el que durante estos últimos diez años los tres Poderes del Estado han coincidido”. Y agregó: “Reitero ese compromiso inclaudicable”.

Por su parte, el canciller Timerman subrayó: “Es un momento muy emotivo por el hecho que haya sido encontrado y entregado por las propias FFAA, lo que marca una ruptura con el pasado y le agradezco a los jefes de las fuerzas ese gesto". Y añadió: "Renuevo la esperanza para que se encuentren la identidad de esos chicos que aún no conocen su verdadera identidad y para que los hijos de las madres de Plaza de Mayo puedan ser encontrados, instando a las FFAA comprometerse con esas búsquedas”.



"Cuando encontramos este hallazgo documental importantísimo, firmé una resolución donde les instruí a los jefes de cada una de las Fuerzas que hagan un relevamiento exhaustivo de lo que podía existir en materia documental en el marco de las instituciones que pertenecen a las Fuerzas. En este marco, Milani nos informó de la existencia de estos archivos del Penal de Magdalena, que son más de 7 mil legajos", indicó Rossi , previo a la conferencia, en diálogo con el programa Página Abierta, de Radio América, y agregó: "La mayoría de ellos son militares, pero hay 350 civiles".

Los documentos serán entregados al canciller Héctor Timerman y al legislador Jorge Taiana, ya que entre los mismos hay información sobre sus padres (el periodista Jacobo Timerman y el médico personal de Juan y Eva Perón, de igual nombre que su hijo). También se entregará un legajo a la familia de Mario Enrique Gali, un guardia de la Marina que se levantó contra su arma, previo al regreso de Perón, se convirtió en un militante político y fue secuestrado por la dictadura.

En cuanto a los archivos, el ministro precisó que se trata de información sobre "la vida dentro de la cárcel". "Régimen de visitas, quienes estaban autorizados, atenciones médicas, alguna correspondencia epistolar, quien era el titular de la cárcel. No hay información de inteligencia", señaló, aunque aclaró: "No me atrevería a decir que estos documentos tienen valor jurídico, más bien tiene un peso histórico y patrimonial".

"Tenemos Fuerzas Armadas que están pensando en el desarrollo armónico del país y este compromiso queda evidenciado a través de estos hallazgos documentales", destacó Rossi, y agregó: "No podríamos haber llegado a esto si no fuera por la decisión de cada uno de los jefes de las fuerzas de acompañar esta política que impulsamos desde el Ministerio".

"Tenemos Fuerzas Armadas que están pensando en el desarrollo armónico del país y este compromiso queda evidenciado a través de estos hallazgos documentales", dijo Rossi.
El penal de Magdalena, sede del Instituto Penal de las Fuerzas Armadas hasta 1953, fue el destino de distintos dirigentes políticos luego del golpe de Estado de 1976.

A partir de 1997, dicho penal dejó de ser un centro de detención para oficiales de las FF.AA. y se convirtió en una cárcel para presos comunes, alojando en sus celdas a ex presidentes constitucionales y de facto, jefes militares, gremialistas y otros dirigentes significativos de la política nacional,.

Fuente: TELAM

lunes, 3 de diciembre de 2012

"Secuestraban a los empresarios que se iban a oponer al plan de Martínez de Hoz"


Tucumán.- La etapa testimonial de la megacausa por crímenes de lesa humanidad “Arsenales II-Jefatura II” comenzó el viernes con fuertes testimonios de los testigos y uno de ellos consideró que el accionar de las fuerzas militares tenía además del objetivo militar uno económico."Ellos secuestraron a empresarios que se iban a oponer a un plan elaborado por Martínez de Hoz que terminó extranjerizando la economía y endeudando al país, y que terminó destruyendo la industria y la producción nacional", indicó Rubén Chebaia al contar lo sucedido con su padre, José Guetas Chebaia. Por su parte, el abogado querrellante Daniel Villagra, quien además participa en el juicio como uno de los casi 600 testigos, dijo que "siempre esperé que en algún momento íbamos a poder entender parte del horror que vivó Tucumán". "Por suerte vino este gobierno que está permitiendo que se lleven a cabo este tipo de juicios para buscar la verdad de lo que pasó en esa época", señaló.
"Yo fui testigo del secuestro de José Guetas Chebaia", afirmóel abogado, quien relató lo sucedido aquella noche durante la novena jornada del juicio que se desarrolló hoy. “Uno de ellos le preguntó a su hijo, que estaba en la cama (Rubén Chebaia), 

quién era pero como no contestó, le puso un arma en la cabeza". "Tiempo después lo identifiqué: es ese que está sentado ahí yse llama Roberto ‘Tuerto’ Albornoz”, señaló Villagra señalando a uno de los imputados en el juicio.
    
El abogado comentó que pusieron la denuncia y que intentaron localizarlo hasta que un sacerdote relacionado con las fuerzas de seguridad los desanimó al decirles que no lo busquen más. El ex funcionario permanece desaparecido desde entonces aunque su foto está presente en cada jornada del juicio sostenida por allegados ubicados en la primera fila de la sala.

El primer testimonio fue de Laura Figueroa, que representa a la mayor cantidad de víctimas y brindó detalles del secuestro de Celia M. (pidió resguardar su identidad), una joven estudiante de la Universidad Nacional de Tucumán que era compañera de una hermana suya. “Estaba estudiando en mi casa una madrugada cuando la llamó su mamá para que fuera urgente a su casa”, inició Figueroa sobre lo ocurrido en octubre del 76. Contó que la llevó en su auto y que al llegar un hombre extraño
les abrió la puerta, las encerraron en una sala y se la llevaron.

Recordó tambien que los familiares de Celia hicieron gestiones y que fue liberada recién a las dos semanas, tras pasar por el Arsenal.pasar por el infierno ya no son los mismos”, dijo angustiada. El juicio pasó a cuarto intermedio hasta el próximo jueves cuando se realice la décima jornada.


Fuente: Telam

martes, 20 de noviembre de 2012

Lucrar con la opinión pública. Las mentiras y los engaños de La Nación en sus editoriales.









Miércoles 23 de mayo de 2012 | Editorial II





Lucrar con los derechos humanos
Es de esperar que el gobierno nacional no termine enredado en los ofensivos reclamos de Eduardo Saiegh
(....)
Mediante una resolución del ex ministro de Economía Carlos Fernández, ratificada por un decreto, el gobierno nacional impidió el cobro de cincuenta millones de dólares que reclamaba como indemnización Eduardo Saiegh, quien fue propietario del ex Banco Latinoamericano, liquidado por insolvencia en 1981. Esta entidad cayó en esa situación agobiada por una cartera de autopréstamos y créditos a empresas insolventes. La liquidación siguió los procedimientos aplicables al caso.

Buscando otra alternativa para fundar su pretensión, Saiegh inició una querella por "secuestro y torturas", alegando haber sufrido delitos de lesa humanidad hace más de 30 años.

En la ratificación de su denuncia sostuvo: "Pasamos de un terrorismo de Estado -refiriéndose a la época de liquidación de su banco-, a un Estado de terror", en alusión al actual gobierno, que dictó la medida que lo perjudica.

Pero, paradójicamente, el mismo Estado nacional, a través de la Secretaría de Derechos Humanos, se ha hecho parte querellante en la misma causa adhiriendo "a la presentación y petitorio de las medidas efectuadas por el Sr. Agente Fiscal y el propio Eduardo Saiegh". De modo que el propio Gobierno hoy se denuncia a sí mismo, al no negar el calificativo de "Estado de terror" ni las demás descalificaciones.

Es de esperar que el nuevo secretario de Derechos Humanos separe la paja del trigo y evite que la gestión del organismo a su cargo se vea enredada en este burdo intento de lograr hacer un negocio de alto vuelo con reclamos vestidos de derechos humanos y antisemitismo, que ofenden la memoria de quienes han sufrido realmente violaciones de los derechos humanos..





Es de esperar que la opinión pública no termine enredada en las mentiras y engaños de la Nación.









El engaño al lector se articula desde el comienzo. Informan el decreto de 2010 como si se tratara de un hecho reciente. Configuran en un supuesto presente,  un supuesto conflicto entre Saiegh y el gobierno, cuando en realidad, el gobierno  respalda y acompaña sus reclamos  como co-querellante en la misma causa.  Agravian y difaman a Saiegh por sus reclamos, pero si los hace el gobierno, no pasa nada, nadie se ofende.  Al contrario,  la editorial lo defiende, se pone de su lado y así termina reciclando los argumentos del terrorismo de estado para justificar la medida.


Se saca de contexto el decreto, se distorsionan unas partes, se ocultan otras, y el relato oficial  parece contener aquel  argumento perverso,  que renueva  su apariencia legal y tranquiliza los nervios de un carácter original, tan falso como siniestro.

La medida del gobierno es desfigurada de modo que se interpreta por el lector como una garantia que prueba verdadera la versión del diario,  de una liquidación normal y sin irregularidades. La opinión pública, se inclina en favor de los acusados, a pesar de las contradicciones,  las partes que no le cierran o que le faltan del relato.  La posición esta tomada, y modificarla implica demasiado esfuerzo.

Para asegurar ese objetivo, la editorial no menciona que en el mismo decreto, el Gobierno reconoce que los padecimientos sufridos por Saiegh son compatibles con el accionar del Terrorismo de Estado. y por lo tanto,  la justicia es quien debe dictar la medida que repare los daños causados. Y no deben limitarse a la restitución de los bienes desapropiados ilegítimamente únicamente, también debe garantizar una compensación justa y proporcional a las perdidas ocasionadas por ese accionar criminal. Pero sobre todo, debe investigar, juzgar y castigar a quienes cometieron esos crímenes en su nombre. El pago de la indemnización, habría saldado una parte del daño, pero corrigiendo los errores por la mitad,  podría causar otros nuevos. Como por  ejemplo, si al reparar los daños materiales,  asume la responsabilidad total de sus delitos,  les estaría garantizando la impunidad total a quienes los planificaron, los ejecutaron y se beneficiaron.

Hasta entonces, habrá que tolerar este tipo de paradojas y contradicciones de este tipo; como levantar la bandera de los Derechos Humanos,  pero negar delitos y apropiaciones ilegitimas de bienes con argumentos que se obtuvieron al violarlos; o como salir en defensa de los intereses públicos, solamente para conservar los beneficios privados que se apropiaron administrando el estado a través del terror y el terror a través del estado. 

La editorial,  acusa a Eduardo Saiegh de ofender la memoria de quienes han sufrido ‘realmente’ violaciones de los derechos humanos, porque sus reclamos  se apoyan en  hechos que ‘resultarían falsos’. No lo afirman y lo presumen,  de modo que desconocen la realidad de los hechos. Y los desconocen,  porque desestiman los fallos de la Justicia que, en Democracia y en reiteradas ocasiones  confirman que Saiegh fue secuestrado, torturado y despojado de sus bienes en 1981.

Pero no explican que actualmente,  promueve junto a la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación, una querella contra José Alfredo Martínez de Hoz y Alejandro Reynal, por encontrarlos responsables de esos delitos,  los cuales han sido declarados ‘de lesa humanidad’. Estos reclamos, para La Nación, ofenden la memoria de las victimas. Pero no de todas. Solo algunas. Solo las que, por alguna oscura razón, ellos saben que son reales.  La Nación puede decir quienes han sufrido realmente delitos de ese tipo y quienes no. Tal vez por eso puedan hablar en su nombre, y ocultar que esos reclamos en verdad no ofenden a las victimas, sino mas bien, asustan a sus victimarios.

Explican que el  BLA  fue “liquidado por insolvencia”  y que cae en esta situación “agobiado por una cartera de autopréstamos y créditos a empresas insolventes”. Este argumento, se obtuvo mediante secuestro y tortura. Con esos métodos,  amenazaban a la victima y la obligaban firmar los documentos, que le daban un aspecto legitimo al desapoderamiento y un argumento para poder justificarlo en ocasiones como la que presenta esta editorial,  que sigue en esta línea y lo demuestra con la misma impunidad que pasa inadvertida. “La liquidación siguió los procedimientos aplicables al caso”, explican con ironía, y trasmiten  en codificado, el orden establecido por el terrorismo de estado.

Con respecto al  “Estado de Terror”, ¿Porque el Gobierno debería tomar medidas tan severas como las que La Nación espera  que tome solamente por ese “descalificativo? Quizás están muy acostumbrados a hablar bien del poder de turno y recibir favores a cambio. Y tal vez, eso explique porque saben quienes han sido realmente victimas y quienes no. Y por eso no le llevan esa información a la Justicia, y prefieren utilizarla en esta editorial para que los civiles ideólogos y cómplices de la dictadura, sigan castigando a sus victimas.

M.R.
JCCC ID
juicioalosciviles@gmail.com
@Jciviles


viernes, 16 de noviembre de 2012

POR FIN COMIENZA A DESPERTAR LA JUSTICIA





16 DE NOVIEMBRE DE 2012

BLAQUIER PROCESADO POR LA REPRESIÓN DICTATORIAL.
BLAQUIER FUE PROCESADO POR CRIMENES DE LESA HUMANIDAD
“COMPLICE EN PRIMER GRADO”
Por Alejandra Dandan

El juez acusó al dueño del Ingenio Ledesma por su responsabilidad en el secuestro de 26 personas durante el operativo conocido como la Noche del Apagón. También lo procesó en otra causa por la detención ilegal de Luis Arédez, el intendente de Libertador General San Martín, y otros dos sindicalistas.


EL DUEÑO DEL INGENIO LEDESMA FUE ACUSADO COMO COMPLICE DE 29 SECUESTROS, ENTRE ELLOS LOS DE LA NOCHE DEL APAGON
Blaquier procesado por la represión dictatorial
El juez Fernando Poviña lo procesó en dos causas. “La cooperación tuvo lugar en el marco de una persecución político-sindical llevada a cabo por la empresa Ledesma”, dice el escrito, que también alcanza al ex gerente administrativo Alberto Lemos.
Por Alejandra Dandan

Imagen: DyN
El paso está dado. El juez federal Fernando Poviña procesó al empresario Carlos Pedro Tadeo Blaquier como cómplice en primer grado de la privación ilegal de la libertad agravada de 29 personas durante la última dictadura militar. El procesamiento se hizo en dos causas, cuyas distintas características importan para entender el peso determinante de esta medida. 

El primer expediente se refiere a tres dirigentes sindicales secuestrados el 24 de marzo de 1976, entre los que está el ex intendente Luis Arédez. Las otras 26 personas son secuestrados de la Noche del Apagón de julio de ese año. Los “referentes” sindicales del primer grupo, con fuertes vínculos con los trabajadores del Ingenio Ledesma, fueron perseguidos y secuestrados “individualmente”. Los integrantes del segundo grupo “no eran referentes”, pero estaban emparentados con los trabajadores y eran posibles enemigos de la empresa. Además del dueño del Ingenio Ledesma, Poviña procesó al gerente administrativo Alberto Lemos. Embargó a Blaquier por once millones de pesos y a Lemos, por cinco. La resolución dio por probados dos tipos de colaboración: el aporte material –fundado especialmente en los “vehículos”– y el “dolo”: la voluntad de colaborar con una dictadura que fundaba un nuevo orden económico “neoliberal” que los beneficiaba: “La cooperación en cadena de los imputados tuvo lugar, a su vez, en el marco de una persecución político-sindical llevada a cabo por la empresa Ledesma SAAIII –dice el escrito– contra los dirigentes sindicales de la misma, tal como se evidenció oportunamente”.

En los dos procesamientos, de unas 200 páginas cada uno, además del análisis y organización del cúmulo de prueba, se citan antecedentes de Nuremberg y de otros escenarios de justicia, como para empezar a pensar jurídicamente aquí la responsabilidad penal del sector empresario. Ese es el contexto en el que lee el caso Ledesma, y acaso es uno de los aportes importantes para próximas causas.

“En tanto que además de aquel apoyo intra e interinstitucional con el que contaron las fuerzas de represión para arrebatar la representación política, los militares a cargo de los sucesivos golpes de Estado fueron apoyados y se beneficiaron con la colaboración activa de los mayores grupos económicos del país”, dice la resolución. “La política económica y la política represiva estuvieron, entonces, estrechamente relacionadas. Así, no resulta sorprendente a esta altura del análisis que aquellos militares que participaron en los sucesivos golpes de Estado y asumieron la conducción estatal como ministros o funcionarios públicos fueran luego de su retiro contratados por las grandes corporaciones como lobbistas o asesores”. Con estas citas de Victoria Basualdo y Daniel Cieza, entre otros, Poviña situó a Ledesma en su mundo de relaciones políticas con nombres como José Alfredo Martínez de Hoz, los créditos que beneficiaron a Ledesma y las políticas de liquidación de los ingenios azucareros del norte del país que sirvieron para concentrar la industria en Salta y de Jujuy, y allí de Pedro Blaquier.

En este esquema, de confluencia de intereses, observó el resto de la causa. Situó a Lemos y Blaquier en la figura de “cómplice” pensando en el rol posible para quienes no eran funcionarios del espacio político. Y en ese contexto analizó los dos aportes.

“En resumidas cuentas –indicó–, el aporte rendido por Blaquier y Lemos como la facilitación de medios de transporte para el traslado de los detenidos se orientó a la consumación de los hechos principales de privación de libertad de las víctimas.” Pasado ese primer peldaño, “y de acuerdo con las especiales circunstancias históricas que rodean los hechos, puede inferirse que los imputados obraron dolosamente, es decir, se advierte que tenían pleno conocimiento de que realizaban un aporte de convergencia lesiva en los hechos delictivos perpetrados por las Fuerzas Armadas dentro de un ataque generalizado y sistemático en la denominada lucha contra la subversión. En dicho contexto, la cooperación en cadena de los imputados Blaquier y Lemos tuvo lugar, a su vez, en el marco de una persecución político-sindical llevada a cabo por la empresa Ledesma contra los dirigentes sindicales de la misma, tal como se evidenció oportunamente, al reconstruir las acciones reprochadas”.

La prueba
Según la resolución, la investigación no está cerrada, sino que debe continuar sobre el resto de las acusaciones realizadas por el fiscal Pablo Pelazzo y las querellas. Están pendientes la imputación por tormentos y homicidios y el pedido de detención.

Hasta ahora, las resoluciones en las causas por delitos de lesa humanidad hicieron hincapié en la persecución política e ideológica de la última dictadura, explican desde el juzgado. Esta resolución intenta modificar conceptualmente la forma de concebir la confluencia de intereses entre el sector empresario y los militares. Ese es el corazón del escrito. Luego analiza la contribución de Ledesma, marcada especialmente por el aporte de vehículos para trasladar a los detenidos en forma ilegal en el contexto de dos expedientes: 1) la llamada “causa Arédez” y 2) la causa conocida por “la Noche del Apagón”.

1) En la causa Arédez, los procesaron por tres de las cinco víctimas. Fueron detenidas el 24 de marzo, las llevaron a la cárcel de Villa Gorritti, luego a la Unidad 9 de La Plata y las dejaron en libertad. Todos eran dirigentes sindicales conocidos y quedó demostrado que con tres de ellos usaron las camionetas de la empresa para los traslados. Todos fueron individualizados, detenidos de forma aislada, y en general en sus domicilios.

2) El otro expediente son las víctimas de las noches de apagones del 20 al 27 de julio de 1976. Aunque no son todas las víctimas, el procesamiento probó la complicidad de los empresarios en 26 traslados. Así como las otras estaban “invididualizadas”, estos secuestros fueron colectivos. “Las detenciones fueron masivas y, en ese caso, donde para poder hacer todo eso la policía provincial contaba con poco parque automotor, necesitaban más vehículos, porque eran muchas las personas que se iban a detener”, explica una fuente de la causa.

“Ellos no eran los ‘referentes’ sindicales sino los que quedaban ‘por las dudas’: tenían algún tipo de vínculos con la empresa o familiares, no eran las personas individualizadas como parte de la lucha sindical”.

El aporte “doloso” quedó fundado en las pruebas que demuestran la persecución que ejerció Ledesma sobre los trabajadores. Entre ellas está el material que recogió el juzgado en los allanamientos, como los legajos con indicaciones de filiación política y biográfica de los delegados y obreros. Y los informes que demuestran que iban siguiendo el recorrido interno de los detenidos. El caso de Arédez es especialmente representativo porque todas las pruebas indican que su persecución se fundó en el importantísimo rol que tuvo a nivel sindical la reivindicación de derechos sociales y la decisión de cobrarle impuestos a la empresa, como lo dijo una y otra vez su mujer, Olga Arédez, hasta su muerte, una figura que también es destacada en el procesamiento. Blaquier y Lemos hasta ahora fueron procesados por su primer secuestro, todavía queda pendiente el segundo y su desaparición.

El aporte de los vehículos se sostiene en innumerables testimonios, pero además en documentos que permitieron consolidar la prueba: el libro de novedades del destacamento de Orán que marca el ingreso de camiones de Ledesma el día del golpe y, entre otros, un convenio hallado la semana pasada entre el jefe de Gendarmería de la zona y la empresa Ledesma para la provisión del camiones. El jefe de Gendarmería en ese momento era Antonio Domingo Bussi, el convenio es posterior a los hechos, pero para el juzgado vino a blanquear la situación de hecho.

Diario @JCiviles