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martes, 11 de junio de 2013

La Nación y sus editoriales para defender a los cómplices civiles de la dictadura




La editorial de La Nación del miércoles 23 de mayo de 2012, de cara al avance de la Justicia sobre aquellos casos que involucran a los civiles cómplices y verdaderos jefes de la dictadura  (los únicos que se beneficiaron con el Terrorismo de Estado), resulta de vital importancia. El caso Saiegh, confirma que Papel Prensa no fue la única empresa desapropiada durante la última dictadura mediante el secuestro y la tortura, pero especialmente, resulta clave para poder  identificar a quienes, a través Terrorismo de Estado, hicieron posible obtener beneficios personales.

La Nación demoniza a Saiegh, poniendo en práctica una técnica retorica refinada y perversa, que presenta los hechos fragmentados, distorsionados y ordenados de modo tal, que puedan convencer con sentimientos más que con razones, haciendo verosímil un relato falso que moldea, en la opinión publica, una postura favorable a los tiempos de quienes publican editoriales y tienen - por temáticas similares a esta-  varias citas postergadas con la Justicia.  

La editorial, aprovecha la medida que frena el pago, y lo presenta como algo que probaría por sobre todas las cosas, que el reclamo de Saiegh es falso, y por lo tanto, merecedor del repudio absoluto del conjunto de la sociedad.  

Claro,  la editorial no menciona que el mismo decreto que frena el pago, reconoce los hechos denunciados por Saiegh “compatibles con el accionar del Terrorismo de Estado”; tampoco que la Secretaria de DerechosHumanos de la Nación, es parte querellante en la misma causa, justamente, para acompañar y respaldar ese  reclamo ante la Justicia, considerando que ese es   “el ámbito natural para su adecuada resolución”. La Justicia, dice el decreto,  es quien debe dictaminar las medidas compensatorias como la restitución de bienes. Como también es la Justicia, la que puede (y debe) investigar, juzgar y castigar a quienes cometieron delitos y utilizaron el estado terrorista para obtener beneficios personales. Como por ejemplo, los que permiten difamar a una víctima, manipular a la opinión pública, condicionar al Gobierno y conservar  la impunidad en la Justicia.   

Acusan a Saiegh de ofender la memoria de las víctimas, solamente, porque sus reclamos se apoyan en  hechos “que resultarían falsos”. Pero no resultan, ni resultaron, ser falsos, sino que “resultarían”. Lo presumen, lo sospechan, lo infieren, pero  no lo pueden afirmar. Admiten, de esa forma, que desconocen la realidad de los hechos. Aun así, justifican la liquidacion del BLA con los mismos argumentos que se obtuvieron bajo secuestro y tortura. “La entidad cayó en esa situación agobiada por una cartera de auto préstamos y créditos a empresas insolventes”, afirman. Y lo afirman de manera clara, segura y precisa, aun cuando los hechos “resultarían” ser falsos. Del mismo modo, afirman también que la liquidación “siguió los procedimientos aplicables al caso”. Tal vez, sea una manera elegante y sutil de referirse a los métodos que, con total normalidad,  utilizaban en la dictadura. Los mismos que ahora, con total impunidad, desconocen realmente. Tal vez, la memoria selectiva les impida hacer buena memoria. Pero de eso, en definitiva, se va a encargar la Justicia. 


MR.
JCCCD









domingo, 9 de junio de 2013

La Nazion y sus Fantasmas





 Por Luis Bruschtein

El nombre de Hitler tiene una densidad que convierte en monigote al que lo banaliza. No se le puede decir Hitler o hitleriano a cualquiera. Y eso fue lo que le pasó a Federico Sturzenegger, un hombre con más chapa que la Villa 1.11.14. El fantasma del feroz genocida ya había rondado los editoriales del diario La Nación. Para el presidente del Banco Ciudad y funcionario de Mauricio Macri, la equivalencia entre Alemania nazi y la Argentina actual estaba dada por la participación de movimientos juveniles (“juventudes hitlerianas”) de la política, de grupos religiosos y de los movimientos sociales en el control del acuerdo de precios que hizo el Gobierno. En realidad se refería a La Cámpora que, junto con Carta Abierta, se han convertido en los blancos preferidos de la oposición. Para La Nación, la referencia al Tercer Reich apuntaba a las actitudes “autoritarias del Gobierno”, pero el editorial se hacía sentir en el contexto del debate por la reforma judicial.

De la misma manera la izquierda ha usado hasta el abuso el término fascista como proyectil ideológico. Aunque casi podría decirse que en ese caso el término fascista aparece por lo menos un escalón del horror más bajo que Hitler. La Alemania nazi, Adolf Hitler, representan el exterminio, el límite mismo del espanto. Más allá no hay nada. Esta figura espectral ejerce una seducción especial sobre la derecha. La derecha no usa el término “fascista”, usa a Hitler porque la tranquiliza. Hitler les permite sentir que no son tan de derecha.


Un gobierno de derecha, conservador o de centroderecha puede reprimir, provocar despidos, excluir a importantes sectores de la sociedad. Y no es lo mismo que los campos de concentración y las duchas de gases de la “solución final”. Un gobierno de ese signo puede bajar los salarios, anular las jubilaciones para los más humildes y hasta apropiarse del ahorro de las capas medias con corralitos o flexibilizar el trabajo, pero no es lo mismo que el trabajo esclavo que el nazismo proveía a sus empresarios. Por supuesto, un caso aparte han sido las dictaduras militares, que en la Argentina han desarrollado siempre políticas económicas neoliberales. Julio Scherer García, un prestigioso periodista mexicano, fue secuestrado cuando viajó en los años ‘70 a Guatemala para investigar violaciones a los derechos humanos. Una gran campaña internacional logró que lo liberaran y contó que, en la sala de torturas, los militares guatemaltecos tenían una foto del dictador argentino Jorge Videla y otra de Hitler. La paradoja está en que el diario La Nación apoyó a Videla y nunca lo equiparó a Hitler como sí lo hizo ahora con este gobierno. El paradigma del horror en Argentina fue Videla, como lo es Hitler para el mundo y el mismo diario que apoyó a Videla equipara a este gobierno con Hitler.

“Lo único que yo dije –explicó Sturzenegger– fue que Hitler mandó a las juventudes hitlerianas a controlar los precios y que este gobierno hace lo mismo.” El hombre del MIT, el director de la escuela de negocios de la Di Tella, el supuesto economista brillante del neoliberalismo queda reducido así a sus prejuicios, los que nunca son inteligentes por más chapa intelectual que lleven sus portadores.

Más allá de los controles de precios, existen paralelismos que no son prejuiciosos y que ponen al neoliberalismo más cerca del nazismo que este gobierno. Porque la teoría del nacionalsocialismo se basó en la supremacía racial, los arios son los superiores según dijo Hitler, porque son los más fuertes, lo cual incluye fuerza física e inteligencia. La esencia de ese pensamiento casi darwiniano es la supremacía del más fuerte.

Esa “proximidad” teórica con el nacionalsocialismo estaría en que esa doctrina económica también plantea la supremacía del más fuerte. El neoliberalismo respeta la lógica de un mercado donde el que tiene más capital juega con ventaja sobre los demás y termina doblegándolos y subsumiéndolos. Una teoría que tiende a que los fuertes desde el punto de vista económico, lo sean cada vez más, y los más chicos tiendan a sucumbir o a ser engullidos. Una teoría que cuando se aplicó, destruyó a la clase media y condenó a la miseria a millones de personas a ser excluidas de la posibilidad de trabajar y de cualquier otro beneficio social.

Sturzenegger fue secretario de Políticas Económicas primero con Ricardo López Murphy y luego con Domingo Cavallo como ministros de Economía durante el gobierno de Fernando de la Rúa. Acusarlo de nazi, ni siquiera usando el mismo eufemismo que La Nación: “salvando las enormes distancias”, sería caer en la misma banalidad política que cayó el titular del Banco Ciudad. De todos modos nunca estará de más recordar el tremendo daño que le causaron a tanta gente las políticas de las que Sturzenegger fue uno de los ejecutores.

El diario La Nación, que respaldó a la dictadura pero equipara a este gobierno con el Tercer Reich, lo hizo en el marco de su rechazo “republicano” a las leyes de la reforma judicial impulsadas por el Gobierno. Tiene que haber alguna trampa en esos sentidos que se cruzan. Los hermanos del nacionalsocialismo: el falangismo y el fascismo, son esencialmente corporativos. Y la esencia de la reforma judicial es anticorporativa. Tiende a abrir la participación ciudadana para romper el manejo cerrado de un poder de la República.

Para hacer efectivo un pedido de amparo ante una ley, la Justicia estima que lo debe presentar un damnificado. Prácticamente ninguno de las decenas de amparos presentados para impedir la elección popular de los consejeros de la Magistratura son ciudadanos comunes. Casi todos ellos son representantes de asociaciones de jueces y abogados. La contradicción está en que si realmente la que estuviera amenazada o resultara damnificada por esa ley fuera la “República”, cualquier ciudadano podría presentar el amparo. Sin embargo, la misma Justicia estaría considerando que las damnificadas en cuestión son las corporaciones de abogados y jueces. El mecanismo que están usando para rechazar esa norma termina por demostrar la necesidad de que esa ley se aplique para romper ese esquema corporativo.

Los pedidos de amparo se pueden describir de la siguiente manera: Son abogados y jueces que se presentan ante otros jueces para que los abogados y jueces elijan a los abogados y jueces que integrarán el Consejo de la Magistratura. Se confunde a este organismo con un sindicato de abogados y jueces. Por el contrario, la Magistratura no está para resolver los intereses de los abogados y jueces, ni tiene por qué representarlos. Sí tiene que haber abogados y jueces, pero para resolver los aspectos más políticos de los requerimientos de justicia de la sociedad en su conjunto. Y por lo tanto es la sociedad, a través del voto popular, la que tiene que elegir a los abogados y jueces que mejor representen sus intereses en esa función.

La idea de que los abogados y jueces que van a estar en el Consejo de la Magistratura tengan que ser elegidos exclusivamente por las asociaciones de abogados y jueces, confunde a la Magistratura con un sindicato. Es una idea corporativa. Se trata de dos corporaciones, los colegios de abogados y la asociación de magistrados que, bien o mal, representan a los intereses de quienes las integran. Pero al avanzar sobre la Magistratura usurpan una institución que debe representar al interés común. En ese traspaso de funciones se trata de hacer prevalecer los intereses de un sector por sobre el interés común. Eso es corporativo.

La derecha, sea Sturzenegger o el diario La Nación, tiene que ser más cuidadosa para hablar de Hitler, porque el nazismo proviene de la derecha y en sus raíces ideológicas surgen lazos y parentescos que no tienen los movimientos que buscan ampliar derechos tanto de las mayorías como de las minorías. El nazismo discrimina a las minorías y a los más débiles. Puede haber derechas democráticas que no discriminen por raza o religión, pero desde el punto de vista económico siempre están con el más fuerte. Que en este país se consolide una derecha democrática es un verdadero desafío porque en Argentina todas las dictaduras han sido de derecha y neoliberales.




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EDITORIALES DE LA NAZION II



La técnica retórica de La Nación en su editorial “Lucrar con los Derechos Humanos”, publicada el miércoles 23 de mayo de 2012, es refinada y perversa. Con información fragmentada, fuera de contexto y falsa, logran engañar al lector. De ese modo, moldean en la opinión pública una posición moral ante una temática sensible, que le permite a los editores seguir postergando las citas que, por casos similares a este, tienen pendientes con la Justicia. 


El decreto que frena el pago, reconoce los hechos denunciados por Saiegh “compatibles con el accionar delTerrorismo de Estado”, y la Secretaria de Derechos Humanos es parte querellante en la misma causa, acompañando y respaldando el reclamo ante la Justicia, justamente, por entender que ese es “el ámbito natural para su adecuada resolución”. Es decir, para que dictamine la restitución de bienes, tome medidas compensatorias, y para que se investigue, se juzgue y se castigue a quienes cometieron delitos en nombre del estado terrorista, pero especialmente, a quienes obtuvieron beneficios personales, como los que permiten difamar a una víctima, manipular a la opinión publica, condicionar a un Gobierno y conservar la impunidad ante la Justicia.   

En la editorial, acusan a Saiegh de ofender la memoria de las víctimas. Solo porque sus reclamos “se apoyan en  hechos que resultarían falsos”. Pero no resultan, ni resultaron ser falsos. “Resultarían”. Lo presumen, lo sospechan, pero no lo pueden afirmar. Pero lo mas llamativo, y lo que realmente debería tener en cuenta la Justicia algún día – el día que haya Justicia – es que La Nación justifica la liquidación del BLA exactamente con los mismos argumentos que se obtuvieron bajo secuestro y tortura. Afirman que se liquido por “insolvencia”, incluso, cuando los hechos "resultarían falsos”. En el primer párrafo, quien sepa leer entre líneas, podrá ver el secuestro y la tortura de la Dictadura, envueltos en una siniestra y fina ironía: “La liquidación siguió los procedimientos aplicables al caso”.


MR.
JCCCD

 

Se reactiva la causa Papel Prensa: Lidia Papaleo declarará el próximo jueves 13 de junio





La viuda del ex banquero David Graiver declarará el próximo jueves 13 de junio en la causa en la que se investiga la apropiación ilegal de Papel Prensa durante la úlima dictadura cívico militar. Así lo confirmó hoy a Télam Osvaldo Papaleo, quien también estimó que recibirá en los próximos días la citación para declarar en la causa que instruye el juez Julián Ercolini. La Justicia analiza la tasación de la empresa Papel Prensa desde sus orígenes, sus balances "históricos" y la evolución del precio de sus acciones para comprobar si hubo "precio vil" en su venta durante la última dictadura cívico militar.

El juez federal Julián Ercolini, a cargo de la causa, requirió el envío de todos los balances y un informe sobre la tasación y la evolución del precio de sus acciones "desde sus orígenes" para determinar si hubo "precio vil" en la venta.  "Se comparará el precio de las acciones en esa época y a cuánto se vendió", explicaron fuentes judiciales. Como esta etapa ya está finalizando, ahora comienza la fase de citación de testigos, comenzando por las víctimas de la operatoria. En este sentido, declararán Lidia y Osvaldo Papaleo, y Rafael Yanover, quien era vicepresidente de Papel Prensa.

"Sería muy bueno que declare Héctor Magnetto, Ernestina de Noble y la familia Mitre", explicó Papaleo. En diciembre del año pasado, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación pidió citar a declaración indagatoria a quienes figuran como imputados en la causa, Ernestina Herrera de Noble, Héctor Magnetto, Bartolomé Mitre, Sergio Peralta Ramos, Marcos Peralta Ramos, Hugo Peralta Ramos, y el ex dictador Jorge Rafael Videla, fallecido recientemente.

También se había requerido la del ex ministro de Economía de la última dictadura cívico militar José Alfredo Martínez de Hoz, quien también murió. En la causa se investiga si hubo delitos de lesa humanidad en la venta de las acciones de la empresa que pertencía a la familia Graiver, cuyos integrantes fueron secuestrados y torturados, para concretar el traspaso a precio vil a La Nación SA, Clarín y La Razón SA en la últma dictadura.

Los querellantes en la causa son la viuda de David Graiver, Lidia Papaleo y la Secretaría de DD.HH. La causa iniciada en el 2010 estuvo frenada por un conflicto de competencia entre la Justicia federal porteña y la de La Plata, que quedó superado cuando la Cámara Federal porteña resolvió que Ercolini quedase a cargo del caso.


Fuente: Telam

martes, 18 de diciembre de 2012

EL 20/12 TODOS A LA BIBLIOTECA NACIONAL.




MESA REDONDA Y DEBATE:
‘JUICIO A LOS JEFES CIVILES DE LA DICTADURA Y LA VERDAD HISTÓRICA’

El Programa Derechos Humanos de la Biblioteca Nacional y la Fundación para la Integración Latinoamericana (FIL) organizan la mesa redonda y debate sobre “El Juicio a los reales Jefes Civiles de la Dictadura y la Verdad Histórica”, con la disertación de Horacio González, Alberto González Arzac y Eduardo Saiegh.

El evento se desarrollará el jueves 20 de diciembre, en el Salón Ortiz del tercer piso de la Biblioteca Nacional, Agüero 2502, CABA, a las 18.30 horas.

Al finalizar, todos los presentes quedan invitados a un cóctel en la confitería Macedonio, de la Biblioteca Nacional.





Como forma de establecer una política de custodia, registro y difusión de la memoria sobre la problemática de violaciones a los derechos humanos ocurridas en nuestro país, en especial durante la última dictadura cívico-militar, la Biblioteca Nacional ha creado en 2012 un Programa que incluye la formación de un archivo audiovisual con entrevistas a militantes de la lucha por la memoria, la verdad y la justicia, que procura reflejar una pluralidad de experiencias, enfoques y pertenencias institucionales y constituirá una forma de generar, preservar y colocar a la consulta pública un patrimonio institucional sobre esos temas. En este marco, para estimular la reflexión y discusión sobre el terrorismo de Estado y sus consecuencias, la Biblioteca Nacional junto a la Fundación para la Integración Latinoamericana (FIL), organizan la Mesa Redonda y Debate “El Juicio a los reales Jefes Civiles de la Dictadura y la Verdad Histórica”, cuyos participantes disertaran en torno a los hechos  acontecidos en aquel momento,  enfocando la represión ideológica en su contexto real de intereses económicos, como parte del proceso de memoria, verdad y justicia que hoy vive la sociedad.





Horacio González es sociólogo, docente, investigador, ensayista y disertante. Licenciado en Sociología (UBA). Doctor en Ciencias Sociales (Universidad de San Pablo, Brasil). Es Profesor de Teoría Estética y de Pensamiento Social Latinoamericano. Algunas de sus investigaciones son: Multitudes en la Argentina, Cien años de sociología en la Argentina y Usos sociales de la memoria. Fue cofundador de la revista cultural El Ojo Mocho y publicó varios libros y ensayos, entre ellos: La ética picaresca, Decorados, El filósofo cesante, Las multitudes argentinas, Restos Pampeanos y Filosofía de la conspiración. Actualmente es Director de la Biblioteca Nacional de la República Argentina.


Alberto González Arzac es abogado constitucionalista, periodista y escritor de extensa militancia en el Peronismo y reconocida labor académica. Es autor de “La Esclavitud en la Argentina” (1973), “Lineamientos Regionales del Plan Trienal” (1973), “El Papelón de Manuel  Quintana” (1974), “Caudillos y Constituciones” (1994) y “Un jurista en el Parlamento” (1999) entre otros títulos. Actualmente, es Presidente del Instituto de Investigación Histórica Juan Manuel de Rosas y Consejero de Vigilancia Estatal ante Papel Prensa, tras haber elaborado el informe sobre administración fraudulenta y apropiación ilegitima mediante delitos de lesa humanidad, hechos que  se investigan en sede penal federal y que ocurrieron entre fines de 1976 y 1977 en torno al traspaso accionario de la empresa a los  grupos económicos cómplices y artífices de la dictadura. 


Eduardo Saiegh es arquitecto, empresario y banquero, de  extensa trayectoria y reconocimiento en el ámbito profesional y académico; y destacada labor cultural como Presidente de la Fundación para la Integración Latinoamericana (FIL) . Su actuación en política y economía, resulta de significativa importancia para la historia argentina reciente. En 1976 funda el Banco Latinoamericano de Inversión (BLA) y el 31 de octubre de 1980 es detenido por un grupo de tareas de la División Bancos de la Policía Federal. Permanece en cautiverio durante 7 días, y es objeto de torturas y amenazas, hasta ser despojado de su Banco.  Hoy promueve una querella junto a la Secretaria de Derechos Humanos de La Nación contra José Alfredo Martínez de Hoz y Alejandro Reynal por delitos de lesa humanidad.


En esta ocasión, también se lanzará oficialmente el portal www.elcasosaiegh.com.ar, con toda la información actualizada sobre las acciones judiciales para sentar ‘en el banquillo de los acusados’ a los civiles que planificaron, colaboraron y se beneficiaron con el terrorismo de estado.  


jueves, 6 de diciembre de 2012

Ley de Medios: El Gobierno recurrirá a la Corte tras la extensión de la cautelar

Por: 

INFOnews

El Gobierno, a través del ministro de Justicia, Julio Alak, adelantó que "mañana" mismo va a apelar el fallo de la Sala I de la Cámara Civil y Comercial, que amplió la cautelar en beneficio del grupo Clarín en la Ley de Medios, y precisó que recurrirá al mecanismo "per saltum", que permite hacerlo directamente a la Corte Suprema.

Invitado como panelista a 678, el titular de la cartera judicial dijo que el fallo de la Cámara "es absolutamente arbitrario", y que "tiene groseras autocontradicciones".
"Es una medida cautelar que calificamos de absurda. Se confirmó lo que veníamos diciendo hace 23 meses, cuando advertíamos que un sector de la Cámara pretendía, con diversas maniobras pocesales, extender una cautelar por Clarín", dijo Alak, quien agregó que "el objetivo (de los jueces) es muy claro: no interpretar el espíritu de desmonopolización de la ley, y no interpretar la voluntad popular cuando convalidó al Poder Ejecutivo y a la Presidenta".
A su vez, el ministro aclaró que esta nueva "maniobra" no va a impedir que la Ley de Medios tenga plena vigencia. "Nos van a hacer perder una semana, dos semanas o tres semanas, pero la aplicación de la ley es inexorable". Y aseguró que "quedan pocos días para que se dicte la sentencia de fondo y esperemos que esta sentencia recepte lo que dijo el Congreso de la Nación y que caigan estas cautelares eternas".


Diario @JCiviles