En poco tiempo se cumplirán 35 años de
una imagen: la foto que tantas veces vimos del genocida Videla brindando
con Ernestina Herrera de Noble en la inauguración de la Planta de Papel
Prensa.
martes, 11 de junio de 2013
A Clarín y La Nación les molesta la justicia.
juicio, Castigo, civiles, complices, dictadura,
Bartolome Mitre,
Caso Saiegh,
civiles complices,
Clarín y La Nación,
David Graiver,
DDHH,
derechos humanos,
Ernestina Herrera de Noble,
Héctor Magnetto,
La nación,
Lidia Papaleo
La Nación y sus editoriales para defender a los cómplices civiles de la dictadura
La editorial de La Nación del
miércoles 23 de mayo de 2012, de cara al avance de la Justicia sobre aquellos
casos que involucran a los civiles cómplices y verdaderos jefes de la dictadura
(los únicos que se beneficiaron con el
Terrorismo de Estado), resulta de vital importancia. El caso Saiegh, confirma que Papel
Prensa no fue la única empresa desapropiada durante la última dictadura mediante
el secuestro y la tortura, pero especialmente, resulta clave para poder identificar a quienes, a través Terrorismo de
Estado, hicieron posible obtener beneficios personales.
La Nación demoniza a Saiegh, poniendo
en práctica una técnica retorica refinada y perversa, que presenta los hechos
fragmentados, distorsionados y ordenados de modo tal, que puedan convencer con
sentimientos más que con razones, haciendo verosímil un relato falso que
moldea, en la opinión publica, una postura favorable a los tiempos de quienes
publican editoriales y tienen - por temáticas similares a esta- varias citas postergadas con la
Justicia.
La editorial, aprovecha la medida que
frena el pago, y lo presenta como algo que probaría por sobre todas las cosas,
que el reclamo de Saiegh es falso, y por lo tanto, merecedor del repudio
absoluto del conjunto de la sociedad.
Claro, la editorial no menciona que el mismo decreto
que frena el pago, reconoce los hechos denunciados por Saiegh “compatibles con
el accionar del Terrorismo de Estado”; tampoco que la Secretaria de DerechosHumanos de la Nación, es parte querellante en la misma causa, justamente, para
acompañar y respaldar ese reclamo ante
la Justicia, considerando que ese es
“el ámbito natural para su adecuada resolución”. La Justicia, dice el
decreto, es quien debe dictaminar las
medidas compensatorias como la restitución de bienes. Como también es la
Justicia, la que puede (y debe) investigar, juzgar y castigar a quienes
cometieron delitos y utilizaron el estado terrorista para obtener beneficios
personales. Como por ejemplo, los que permiten difamar a una víctima, manipular
a la opinión pública, condicionar al Gobierno y conservar la impunidad en la Justicia.
Acusan a Saiegh de ofender la memoria
de las víctimas, solamente, porque sus reclamos se apoyan en hechos “que resultarían falsos”. Pero no
resultan, ni resultaron, ser falsos, sino que “resultarían”. Lo presumen, lo
sospechan, lo infieren, pero no lo
pueden afirmar. Admiten, de esa forma, que desconocen la realidad de los
hechos. Aun así, justifican la liquidacion del BLA con los mismos argumentos
que se obtuvieron bajo secuestro y tortura. “La entidad cayó en esa situación
agobiada por una cartera de auto préstamos y créditos a empresas insolventes”,
afirman. Y lo afirman de manera clara, segura y precisa, aun cuando los hechos
“resultarían” ser falsos. Del mismo modo, afirman también que la liquidación
“siguió los procedimientos aplicables al caso”. Tal vez, sea una manera
elegante y sutil de referirse a los métodos que, con total normalidad, utilizaban en la dictadura. Los mismos que
ahora, con total impunidad, desconocen realmente. Tal vez, la memoria selectiva
les impida hacer buena memoria. Pero de eso, en definitiva, se va a encargar la
Justicia.
MR.
JCCCD
juicio, Castigo, civiles, complices, dictadura,
civiles complices,
Clarín,
Clarín y La Nación,
David Graiver,
DDHH,
Lidia Papaleo,
Mitre,
Papel Prensa
domingo, 9 de junio de 2013
La Nazion y sus Fantasmas
Por Luis Bruschtein
El nombre de Hitler tiene una densidad que convierte en
monigote al que lo banaliza. No se le puede decir Hitler o hitleriano a
cualquiera. Y eso fue lo que le pasó a Federico Sturzenegger, un hombre con más
chapa que la Villa 1.11.14. El fantasma del feroz genocida ya había rondado los
editoriales del diario La Nación. Para el presidente del Banco Ciudad y
funcionario de Mauricio Macri, la equivalencia entre Alemania nazi y la
Argentina actual estaba dada por la participación de movimientos juveniles
(“juventudes hitlerianas”) de la política, de grupos religiosos y de los
movimientos sociales en el control del acuerdo de precios que hizo el Gobierno.
En realidad se refería a La Cámpora que, junto con Carta Abierta, se han convertido
en los blancos preferidos de la oposición. Para La Nación, la referencia al
Tercer Reich apuntaba a las actitudes “autoritarias del Gobierno”, pero el
editorial se hacía sentir en el contexto del debate por la reforma judicial.
De la misma manera la izquierda ha usado hasta el abuso el
término fascista como proyectil ideológico. Aunque casi podría decirse que en
ese caso el término fascista aparece por lo menos un escalón del horror más
bajo que Hitler. La Alemania nazi, Adolf Hitler, representan el exterminio, el
límite mismo del espanto. Más allá no hay nada. Esta figura espectral ejerce
una seducción especial sobre la derecha. La derecha no usa el término
“fascista”, usa a Hitler porque la tranquiliza. Hitler les permite sentir que
no son tan de derecha.
Un gobierno de derecha, conservador o de centroderecha puede
reprimir, provocar despidos, excluir a importantes sectores de la sociedad. Y
no es lo mismo que los campos de concentración y las duchas de gases de la
“solución final”. Un gobierno de ese signo puede bajar los salarios, anular las
jubilaciones para los más humildes y hasta apropiarse del ahorro de las capas
medias con corralitos o flexibilizar el trabajo, pero no es lo mismo que el
trabajo esclavo que el nazismo proveía a sus empresarios. Por supuesto, un caso
aparte han sido las dictaduras militares, que en la Argentina han desarrollado
siempre políticas económicas neoliberales. Julio Scherer García, un prestigioso
periodista mexicano, fue secuestrado cuando viajó en los años ‘70 a Guatemala
para investigar violaciones a los derechos humanos. Una gran campaña
internacional logró que lo liberaran y contó que, en la sala de torturas, los
militares guatemaltecos tenían una foto del dictador argentino Jorge Videla y
otra de Hitler. La paradoja está en que el diario La Nación apoyó a Videla y
nunca lo equiparó a Hitler como sí lo hizo ahora con este gobierno. El
paradigma del horror en Argentina fue Videla, como lo es Hitler para el mundo y
el mismo diario que apoyó a Videla equipara a este gobierno con Hitler.
“Lo único que yo dije –explicó Sturzenegger– fue que Hitler
mandó a las juventudes hitlerianas a controlar los precios y que este gobierno
hace lo mismo.” El hombre del MIT, el director de la escuela de negocios de la
Di Tella, el supuesto economista brillante del neoliberalismo queda reducido
así a sus prejuicios, los que nunca son inteligentes por más chapa intelectual
que lleven sus portadores.
Más allá de los controles de precios, existen paralelismos
que no son prejuiciosos y que ponen al neoliberalismo más cerca del nazismo que
este gobierno. Porque la teoría del nacionalsocialismo se basó en la supremacía
racial, los arios son los superiores según dijo Hitler, porque son los más
fuertes, lo cual incluye fuerza física e inteligencia. La esencia de ese
pensamiento casi darwiniano es la supremacía del más fuerte.
Esa “proximidad” teórica con el nacionalsocialismo estaría
en que esa doctrina económica también plantea la supremacía del más fuerte. El
neoliberalismo respeta la lógica de un mercado donde el que tiene más capital
juega con ventaja sobre los demás y termina doblegándolos y subsumiéndolos. Una
teoría que tiende a que los fuertes desde el punto de vista económico, lo sean
cada vez más, y los más chicos tiendan a sucumbir o a ser engullidos. Una
teoría que cuando se aplicó, destruyó a la clase media y condenó a la miseria a
millones de personas a ser excluidas de la posibilidad de trabajar y de
cualquier otro beneficio social.
Sturzenegger fue secretario de Políticas Económicas primero
con Ricardo López Murphy y luego con Domingo Cavallo como ministros de Economía
durante el gobierno de Fernando de la Rúa. Acusarlo de nazi, ni siquiera usando
el mismo eufemismo que La Nación: “salvando las enormes distancias”, sería caer
en la misma banalidad política que cayó el titular del Banco Ciudad. De todos
modos nunca estará de más recordar el tremendo daño que le causaron a tanta
gente las políticas de las que Sturzenegger fue uno de los ejecutores.
El diario La Nación, que respaldó a la dictadura pero
equipara a este gobierno con el Tercer Reich, lo hizo en el marco de su rechazo
“republicano” a las leyes de la reforma judicial impulsadas por el Gobierno.
Tiene que haber alguna trampa en esos sentidos que se cruzan. Los hermanos del
nacionalsocialismo: el falangismo y el fascismo, son esencialmente
corporativos. Y la esencia de la reforma judicial es anticorporativa. Tiende a
abrir la participación ciudadana para romper el manejo cerrado de un poder de
la República.
Para hacer efectivo un pedido de amparo ante una ley, la
Justicia estima que lo debe presentar un damnificado. Prácticamente ninguno de
las decenas de amparos presentados para impedir la elección popular de los
consejeros de la Magistratura son ciudadanos comunes. Casi todos ellos son
representantes de asociaciones de jueces y abogados. La contradicción está en
que si realmente la que estuviera amenazada o resultara damnificada por esa ley
fuera la “República”, cualquier ciudadano podría presentar el amparo. Sin
embargo, la misma Justicia estaría considerando que las damnificadas en
cuestión son las corporaciones de abogados y jueces. El mecanismo que están
usando para rechazar esa norma termina por demostrar la necesidad de que esa
ley se aplique para romper ese esquema corporativo.
Los pedidos de amparo se pueden describir de la siguiente
manera: Son abogados y jueces que se presentan ante otros jueces para que los
abogados y jueces elijan a los abogados y jueces que integrarán el Consejo de
la Magistratura. Se confunde a este organismo con un sindicato de abogados y
jueces. Por el contrario, la Magistratura no está para resolver los intereses
de los abogados y jueces, ni tiene por qué representarlos. Sí tiene que haber
abogados y jueces, pero para resolver los aspectos más políticos de los
requerimientos de justicia de la sociedad en su conjunto. Y por lo tanto es la
sociedad, a través del voto popular, la que tiene que elegir a los abogados y
jueces que mejor representen sus intereses en esa función.
La idea de que los abogados y jueces que van a estar en el
Consejo de la Magistratura tengan que ser elegidos exclusivamente por las
asociaciones de abogados y jueces, confunde a la Magistratura con un sindicato.
Es una idea corporativa. Se trata de dos corporaciones, los colegios de
abogados y la asociación de magistrados que, bien o mal, representan a los
intereses de quienes las integran. Pero al avanzar sobre la Magistratura
usurpan una institución que debe representar al interés común. En ese traspaso
de funciones se trata de hacer prevalecer los intereses de un sector por sobre
el interés común. Eso es corporativo.
La derecha, sea Sturzenegger o el diario La Nación, tiene
que ser más cuidadosa para hablar de Hitler, porque el nazismo proviene de la
derecha y en sus raíces ideológicas surgen lazos y parentescos que no tienen
los movimientos que buscan ampliar derechos tanto de las mayorías como de las
minorías. El nazismo discrimina a las minorías y a los más débiles. Puede haber
derechas democráticas que no discriminen por raza o religión, pero desde el
punto de vista económico siempre están con el más fuerte. Que en este país se
consolide una derecha democrática es un verdadero desafío porque en Argentina
todas las dictaduras han sido de derecha y neoliberales.
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EDITORIALES DE LA NAZION II
MR.
JCCCD
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EDITORIALES DE LA NAZION II
La técnica retórica de La Nación
en su editorial “Lucrar con los Derechos Humanos”, publicada el miércoles 23 de
mayo de 2012, es refinada y perversa. Con información fragmentada, fuera de
contexto y falsa, logran engañar al lector. De ese modo, moldean en la opinión pública
una posición moral ante una temática sensible, que le permite a los editores
seguir postergando las citas que, por casos similares a este, tienen pendientes con la
Justicia.
El decreto que frena
el pago,
reconoce los hechos denunciados por Saiegh “compatibles con el accionar delTerrorismo de Estado”, y la Secretaria de Derechos Humanos es parte
querellante
en la misma causa, acompañando y respaldando el reclamo ante la
Justicia,
justamente, por entender que ese es “el ámbito natural para su adecuada
resolución”. Es decir, para que dictamine la
restitución de bienes, tome medidas compensatorias, y para que se
investigue, se juzgue y se castigue a quienes cometieron delitos en
nombre del estado terrorista, pero especialmente, a quienes obtuvieron
beneficios personales, como los que permiten difamar a una víctima,
manipular a la opinión publica, condicionar a un Gobierno y
conservar la impunidad ante la Justicia.
En la editorial, acusan a Saiegh
de ofender la memoria de las víctimas. Solo porque sus reclamos “se apoyan
en hechos que resultarían falsos”. Pero
no resultan, ni resultaron ser falsos. “Resultarían”. Lo presumen, lo
sospechan, pero no lo pueden afirmar. Pero lo mas llamativo, y lo que
realmente debería tener en cuenta la Justicia algún
día – el día que haya Justicia – es que La Nación justifica la
liquidación del
BLA exactamente con los mismos argumentos que se obtuvieron bajo
secuestro y
tortura. Afirman que se liquido por “insolvencia”, incluso, cuando los
hechos "resultarían falsos”. En el primer párrafo, quien sepa leer entre
líneas,
podrá ver el secuestro y la tortura de la Dictadura, envueltos en una
siniestra y fina ironía: “La liquidación
siguió los procedimientos aplicables al caso”.
MR.
JCCCD
juicio, Castigo, civiles, complices, dictadura,
Bartolomé Mitre,
Clarín,
DDHH,
La Nazion,
lesa humanidad. Martin Fresneda
Se reactiva la causa Papel Prensa: Lidia Papaleo declarará el próximo jueves 13 de junio
La viuda del ex banquero David Graiver declarará el próximo
jueves 13 de junio en la causa en la que se investiga la apropiación ilegal de
Papel Prensa durante la úlima dictadura cívico militar. Así lo confirmó hoy a Télam Osvaldo Papaleo, quien también
estimó que recibirá en los próximos días la citación para declarar en la causa
que instruye el juez Julián Ercolini. La Justicia analiza la tasación de la empresa Papel Prensa
desde sus orígenes, sus balances "históricos" y la evolución del
precio de sus acciones para comprobar si hubo "precio vil" en su
venta durante la última dictadura cívico militar.
El juez federal Julián Ercolini, a cargo de la causa,
requirió el envío de todos los balances y un informe sobre la tasación y la
evolución del precio de sus acciones "desde sus orígenes" para
determinar si hubo "precio vil" en la venta. "Se comparará el precio de las acciones en esa época y
a cuánto se vendió", explicaron fuentes judiciales. Como esta etapa ya está finalizando, ahora comienza la fase
de citación de testigos, comenzando por las víctimas de la operatoria. En este sentido, declararán Lidia y Osvaldo Papaleo, y
Rafael Yanover, quien era vicepresidente de Papel Prensa.
"Sería muy bueno que declare Héctor Magnetto, Ernestina
de Noble y la familia Mitre", explicó Papaleo. En diciembre del año pasado, la Secretaría de Derechos
Humanos de la Nación pidió citar a declaración indagatoria a quienes figuran
como imputados en la causa, Ernestina Herrera de Noble, Héctor Magnetto,
Bartolomé Mitre, Sergio Peralta Ramos, Marcos Peralta Ramos, Hugo Peralta
Ramos, y el ex dictador Jorge Rafael Videla, fallecido recientemente.
También se había requerido la del ex ministro de Economía de
la última dictadura cívico militar José Alfredo Martínez de Hoz, quien también
murió. En la causa se investiga si hubo delitos de lesa humanidad
en la venta de las acciones de la empresa que pertencía a la familia Graiver,
cuyos integrantes fueron secuestrados y torturados, para concretar el traspaso
a precio vil a La Nación SA, Clarín y La Razón SA en la últma dictadura.
Los querellantes en la causa son la viuda de David Graiver,
Lidia Papaleo y la Secretaría de DD.HH. La causa iniciada en el 2010 estuvo frenada por un conflicto
de competencia entre la Justicia federal porteña y la de La Plata, que quedó
superado cuando la Cámara Federal porteña resolvió que Ercolini quedase a cargo
del caso.
Fuente: Telam
juicio, Castigo, civiles, complices, dictadura,
Bartolomé Mitre,
Clarín,
David Graiver,
DDHH,
Héctor Magnetto,
Lidia Papaleo,
Papel Prensa
sábado, 8 de junio de 2013
Tiempo Argentino: entrevista exclusiva a Lidia Papaleo
06.06.2013
|
"Quiero que Papel Prensa esté en manos de los argentinos"
Dice que su motor para pelear por esa causa es el amor que la une a David Graiver. Del olor del miedo en los centros de tortura a la búsqueda de justicia en una causa emblemática para la democracia. Cuál es el estado de la causa.
Los testimonios se dan o se ocultan. Por eso esta nota, a tres años de la investigación que realizamos en Tiempo Argentino y que, con orgullo, forma parte del expediente judicial. Algún día, Ernestina Herrera de Noble y Bartolomé Mitre deberán explicar aquel brindis con Videla en la planta de San Pedro y el pacto con los genocidas para apropiarse de una empresa y edificar un monopolio en base a la sangre derramada de los argentinos.
Ahora Lidia parece frágil bajo la lluvia. Dice que su motor es el amor. La construcción amorosa que alguna vez formó con David Graiver. Se aferra a su memoria y marcha como puede. Con cada uno de sus huesos. Con todo lo que es.
Una joven modelo de cabello castaño y ojos grises posa para una sesión de fotos en la plazoleta que parece parisina. La lluvia nos rodea con su serpentina de agua nieve. Brillan los gotones y se expanden en círculos.
Es el paso del tiempo que vuela como un ave derrapada.
El alma de las cosas.
En los ojos transparentes de Lidia veo a una mujer que ha sufrido mucho. Demasiado. Pocas personas resistieron las vejaciones y torturas de los centros de exterminio de Ramón Camps. Estuvo desaparecida y luego presa seis largos años. Cuando los representantes de Clarín y La Nación ayudaban a elaborar "interrogatorios" con el inquisidor de los Graiver designado por el finado Videla –el general Oscar Gallino, en 1977–, Lidia era torturada por una patota de nazis.
A esos nazis nadie los denunciaba desde los editoriales de la época. Porque tanto Clarín como La Nación y La Razón fueron el sostén del relato de la peor dictadura de nuestra historia, sus protectores, socios y propagandistas. No habrá programa de cotillón que los aleje de la alianza con el terrorismo de Estado.
Y lo saben.
Aquellos aniquiladores antisemitas también picanearon a Jacobo Timerman, colega "editor" de estos recientes "republicanos".
"¿Así que sos sionista?", le preguntaban, a los gritos y cachetazos, los verdugos al mando de Miguel Etchecolatz. "Sí, lo soy", respondía el fundador de La Opinión.
Desnudo y torturado fue más digno que toda esa jauría de enloquecidos de sangre.
Lidia conoció muy bien esos calvarios. En la causa por el Circuito Camps describió en detalle cómo padeció un tumor cerebral a causa de los brutales golpes que le propinaba Norberto "Beto" Cozzani, miembro de la patota de Puesto Vasco.
"En muchas oportunidades me decían que por orden del gobierno (la dictadura de aquel momento) teníamos que vender las empresas sólo a empresarios argentinos y no judíos", declaró.
Esos 23 templarios del horror fueron condenados a prisión perpetua el 19 de diciembre de 2012 por esta justicia democrática. Pero todavía falta hallar al resto de los nietos de las abuelas y revelar quién secuestró a Jorge Julio López del barrio Los Hornos, en La Plata.
Todavía falta.
DOLOR MILITANTE. Lidia cuenta que hace más de seis años que no ve a sus nietos, los hijos de su hija María Sol, y ningún juez la asiste en su derecho como abuela. Miran para otro lado.
A veces hace una pausa en sus pensamientos que la remontan como el hilo del barrilete hasta Antonio Domingo Papaleo, su papá panadero y anarquista, fallecido en el ’82, tras una hemorragia que comenzó dentro de la cárcel.
Se siente rodeada por los fantasmas de las antiguas compañeras intramuros y la historia de una ladrona de bancos que tenía más coraje que algunos hombres. Afuera, iba armada con una 45 y cocaína. Adentro, protectora fiel, acercaba las noticias de "afuera" y el mate cocido reparador. La escalera del vacío.
Lidia vuelve al destino como arrebato de su duelo.
–¿Qué la moviliza a seguir adelante?
–El amor a David Graiver me mantiene viva. Pienso en él y me da fuerzas para seguir. La relación amorosa con David es mi motor. La familia que supimos crear. Así logré sobrevivir todos estos años de padecimientos. Mi hermano Osvaldo, mi hermano Hugo. Ellos me ayudaron siempre. Si hasta me quisieron echar de mi edificio porque era una presa de la dictadura, casada con un judío al que tildaban de terrorista. Mis propios vecinos. Sé bastante sobre el funcionamiento del odio. Podría hacer un tratado. Pero prefiero actuar con amor y dedicación. Tener convicciones tiene un costo. Yo quiero que Papel Prensa esté en manos de los argentinos. Que esté en manos del país. Porque "Dudi" fue un pionero en un montón de cosas. Él creía en la pluralidad de voces, en el ejercicio del periodismo, en la libertad. Ayudaba a los jóvenes pintores y los becaba para la Bienal de Venecia. Era íntimo amigo del cura Carlos Mugica y donaba la leche y el pan para la Villa 31. Pocos lo saben, pero así era David. Un buen hombre.
–Su muerte sigue siendo un misterio.
–Fue terrible para mí, de golpe me quedé totalmente sola. A cargo de un conglomerado de empresas y bancos en todo el mundo y con una hija chiquitita. Me acuerdo que en una reunión social en México, antes de la muerte de David, un importante hacendado, Gabriel Alarcón, le había dicho: "David, vendé Papel Prensa porque te costará la vida." Fue en el ’76. Me quedé totalmente sorprendida con aquella frase. Le pregunté y él como siempre me dijo que me quedara tranquila, que no pasaría nada. Luego de su muerte comencé a recibir presiones que me llevaron a pensar que iba a vivir momentos muy duros y no me equivoqué.
–¿Cómo hizo para sobrevivir?
–Con fe. Yo siempre me refugié en mi familia, pero no estaba preparada. Soy sólo una psicóloga, no sabía manejar un grupo empresario como el que había creado mi marido. No tenía ni la menor idea de qué hacer. Pero regresé al país y me hice cargo. Después vinieron los aprietes de los tres diarios, las reuniones con esta gente en el edificio de La Nación, donde me topé con la mirada perversa de este señor Héctor Magnetto, que me amenazó a mí y a mi hija si no firmaba la transferencia de acciones en poder de ellos. Fue un despojo absoluto.
–¿Cuál es el balance de estos tres años?
–En 2010 tomé la decisión de salir a denunciar a estos personajes por lealtad a David. Después de la asamblea de Papel Prensa que todos hablaron de números, yo les dije en la cara que estaba sentada ahí por una historia de amor. Eso definió mi vida en base a un recuerdo verdadero. Fue un cambio tan drástico como el ’76, cuando muere David. Todo se define como una identidad para mí y gira en torno a su verdadera dimensión.
–Desde Clarín insisten en que usted nunca había hecho referencia a Papel Prensa, ¿qué les responde?
–No es cierto. Los militantes de las organizaciones de Derechos Humanos saben que no miento. Los que me conocieron en la cárcel también saben que siempre hablé de Papel Prensa. Y por eso era la última de las marginadas en los pabellones. El resto de las internas se apartaban de mí por miedo. Porque el miedo tiene un olor determinado, se puede oler el miedo. Que es muy distinto a lavarse o no lavarse. El miedo no se quita con una ducha, nene.
–¿Cómo sobrellevó la vida en libertad?
–Cuando salí de la cárcel en el ’82 volví a ejercer como psicóloga. Recién ahora me libero del miedo. Todo eso me produjo el año 2010. Más tarde volvió la negrura de la muerte con Néstor, que era muy afectuoso conmigo, eso me hizo pelota. Murió él, me rompí un pie y me explotó una mano. Quedé en sillas de ruedas. Me preguntaba qué iba a pasar. Por suerte todo se encaminó. Fui al velatorio de Néstor con mucho dolor y conversé con la presidenta. Hablamos de la fe, de nuestras convicciones. Ella es una mujer muy firme. Es lo que vos ves: clara y precisa.
El hermano de Lidia, Osvaldo Papaleo, de trayectoria en el peronismo, recuerda las charlas con algunos intendentes y dirigentes del interior sobre Papel Prensa en tiempos de debate por la Ley de Medios. Cuenta que incluso en algunas provincias hay quienes todavía le temen a Clarín. Afirma que sólo Néstor, Cristina y el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, fueron y son los más firmes defensores de la lucha por la verdad contra la mayor corporación mediática del país.
"Ustedes que hicieron aquella nota con Isidoro Graiver donde se reveló lo que opinaba antes de ser ‘requerido’ por Clarín –remarca Osvaldo Papaleo– tienen que saber que el domicilio de este personaje es un misterio desconocido. Hubo al menos dos millones y medio de razones para que este señor se fuera a vivir a Londres. Estos tipos no tienen límites."
La voz de Lidia y las circunstancias como gotas heladas.
Ciertos abogados que quisieron "mediar" para quebrarla. Pegajosos del poder del dinero. Sicarios trajeados y ejecutantes.
Afuera sigue lloviendo. Nos despedimos con un abrazo cálido.
Desandar el camino perseverando contra el señor Matanza.
De eso se trata. «
un juez en su laberinto
Por estas horas, el juez federal Julián Ercolini transita su laberinto. Según fuentes de la investigación, en los próximos días podría "haber novedades y citaciones" en la causa que lleva tres años de plancha en los cajones del fuero federal.
Desde que el recientemente jubilado magistrado platense, Arnaldo Corazza, se declaró incompetente, tras permitir que Isidoro Graiver se fuera del país y declarara de forma contradictoria en su juzgado, el complejo expediente anduvo mudado entre La Plata y la Capital Federal. Ninguno de los jueces actuantes se animó a citar a testimoniar a Héctor Magnetto y a Bartolomé Mitre, de Clarín y La Nación. Cuando la causa pasó fugazmente por el despacho de Daniel Rafecas, el CEO de Noble se presentó en persona en el Consejo de la Magistratura para pedir su juicio político. Con el antecedente del ex juez Roberto Marquevich, destituido en 2004, luego de encarcelar a la viuda de Noble por el presunto trámite irregular de la adopción de sus hijos Felipe y Marcela, el Poder independiente de la Justicia se apagó.
Por lo general, los funcionarios judiciales suelen otorgarle cautelares al grupo como los árbitros fallan penales inexistentes.
Lo último que se supo, tal como publicó este diario el pasado 11 de mayo, fue que Ercolini "requirió el envío de todos los balances y un informe sobre la tasación y la evolución del precio de sus acciones 'desde sus orígenes' para determinar si hubo 'precio vil' en la venta" de Papel Prensa.
El "farragoso" análisis económico y contable dispuesto por Ercolini no significa –de hecho– que desde su juzgado avancen con la acusación de lesa humanidad promovida por el Estado.
Lidia Papaleo recibió una primera cuota de 7000 dólares cuando firmó el traspaso de acciones en las oficinas de La Nación el 2 de noviembre de 1976. Meses después, el 14 de marzo del '77, fue secuestrada por un grupo de tareas al mando de Ramón Camps.
Por: » J.A
juicio, Castigo, civiles, complices, dictadura,
Bartolomé Mitre,
Clarín y La Nación,
David Graiver,
Ernestina Herrera de Noble,
Héctor Magnetto,
Lidia Papaleo,
Ramón Camps,
Tiempo Argentino
jueves, 21 de marzo de 2013
HORACIO GONZALEZ y la FIL en la BN
LA FUNDACIÓN PARA LA INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA –FIL-
INVITA A LA MESA REDONDA
INVITA A LA MESA REDONDA
“LOS RESPONSABLES CIVILES
DEL TERRORISMO DE ESTADO”
22 diciembre de 2013 19hs.
SALÓN
AUDITORIO BORGES
BIBLIOTECA NACIONAL - Aguero
2502
En
el marco del mes de la Memoria, en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, la Fundación para la Integración Latinoamericana -FIL-, con el objetivo de seguir promoviendo
la reflexión y discusión sobre el Terrorismo de Estado y sus nefastas
consecuencias, organiza la mesa redonda “Los Responsables Civiles del Terrorismo de Estado”, que se
realizará el viernes 22 de marzo a las 19hs. en el Salón Auditorio Borges de la
Biblioteca, con la participación de su Director Horacio González, el Pte. de la
FIL Eduardo Saiegh y el Obispo Aldo Etchegoyen, Pte. de la Asamblea Permanente
por los Derechos Humanos –APDH-.
El
encuentro, continua desarrollando la temática iniciada en la mesa redonda “Juicio a los Jefes Civiles de la Dictadura y la Verdad Histórica”, organizado
por la FIL en Diciembre de 2012, que inauguró este espacio de reflexión,
reflejando una pluralidad de experiencias, enfoques y opiniones, mas allá de
los partidismos, consolidando los principios de Memoria, Verdad y Justicia,
como base fundamental de la Democracia y los Derechos Humanos, indisolubles
entre si, garantizando que todos
seamos iguales ante la ley.
Horacio González es sociólogo, docente, investigador, ensayista y
disertante. Licenciado en Sociología (UBA) y miembro referente de Carta
Abierta.
Aldo Etchegoyen es Obispo Emérito de la Iglesia Metodista Argentina
y Presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos -APDH-.
Eduardo Saiegh es arquitecto, empresario y banquero, de extensa trayectoria y reconocimiento en
el ámbito profesional, Presidente de la FIL.
jueves, 7 de febrero de 2013
Pájaro Rojo: Los archivos del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército habrían sido comprados por Carlos Menem
1 Vergez dijo que ni él ni Coccoz tuvieron nada que ver con el secuestro y desaparición de (el funcionario del Ministerio de Economía) Juan Carlos Casariego del Bel. Que Casariego del Bel jamás fue nombrado en las conversaciones que tuvieron. Que el juez federal Norberto "Oyarbide me lo endilga a mi (su secuestro) porque no sabe a quien endílgarselo o, peor todavía, porque si no me lo endilgara a mi debería endilgárselo a (Guillermo Walter) Klein (secretario de Programación Económica y mano derecha del ministro José Martínez de Hoz).
2. Vergez le dijo a Télam que Díaz Bessone mandó matar a Gallego Soto por lo que éste sabía del "secuestro de los (empresarios Federico) Gutheim (y Miguel Ernesto Gutheim, padre e hijo, en 1976) por orden de Martínez de Hoz", y que el ejecutor de la orden fue un teniente coronel retirado (que entonces sería capitán), Enrique Mónico López Ascárate.
"López Ascárate lo secuestró, mató y quemó su cuerpo", aseguró.
lunes, 4 de febrero de 2013
Casualidad y Causalidad
La Tapa de Página 12 del Domingo 03 de Febrero de 2013 y el título del libro de Eduardo Saiegh, en el que narra su caso, y que se puede leer gratis acá.
Casualidad: sustantivo femenino que significa “combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar y que caracteriza a los acontecimientos imprevistos. Suceso imprevisto, fortuito e impensado”. “Ganar fue una casualidad”, sería un ejemplo. Suerte, fortuna, coincidencia, eventualidad y accidente son algunos de sus sinónimos.
Causalidad: sustantivo femenino que significa “relación o vinculación entre una causa y su efecto o resultado de una cosa. Conjunto de cosas que causan algo”. Filosóficamente hablando, es una ley en virtud de la cual se producen efectos. “Una epidemia por ejemplo, es causada por alguna razón”. Causa, principio, origen y explicación son algunos de los sinónimos.
juicio, Castigo, civiles, complices, dictadura,
AMIA,
Caso Saiegh,
eduardo Saiegh,
justicia,
Página 12
viernes, 1 de febrero de 2013
Mercosur: Crean un fondo para el desarrollo de políticas de Derechos Humanos.
El Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos del Mercosur (IPPDH) y el director de la Secretaría del Mercosur, Jeferson Miola, suscribieron un convenio de financiamiento para la ejecución del proyecto Construyendo una Infraestructura para la Protección y Promoción de los Derechos Humanos en el Mercosur. Para Miola, "el proyecto traduce el estado de un Mercosur comprometido con los derechos humanos, la memoria, la verdad y la justicia, que supera la etapa tenebrosa de un ‘mercado común de la muerte’ y su Plan Cóndor". El convenio, firmado en Montevideo, será financiado por el Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM), fue presentado por el IPPDH y aprobado por el Consejo del Mercado Común. Según se informó, este es el primer proyecto del FOCEM destinado a un Instituto del Mercosur y el primero en materia de derechos humanos.
El Proyecto busca fortalecer la institucionalidad pública y social del Mercosur, apoyando el trabajo de la Reunión de Altas Autoridades de Derechos Humanos y Cancillerías del Mercosur (RAADDHH) y del IPPDH, como vía para incrementar el alcance y la coordinación de políticas públicas en la materia. Asimismo, apoyará la creación de plataformas virtuales; de sistemas de información sobre políticas, agencias gubernamentales y organizaciones sociales; y la implementación de cursos en línea para la capacitación de funcionarios públicos.
Al respecto, el secretario ejecutivo del IPPDH, Víctor Abramovich, consideró que "la aprobación del proyecto FOCEM representa no sólo un aporte económico significativo, sino también la expresión de un firme compromiso político de los gobiernos del Mercosur con la promoción y protección de derechos humanos como un eje prioritario del proceso de integración”.
Participó del acto de la firma el representante permanente de la Argentina ante Mercosur y Aladi, ministro Rubén Ruffi y funcionarios de la Unidad Técnica FOCEM. El FOCEM es un instrumento destinado a financiar proyectos para promover la convergencia estructural, desarrollar la competitividad, promover la cohesión social, en particular de las economías menores y regiones menos desarrolladas, y apoyar el funcionamiento de la estructura institucional y el fortalecimiento del proyecto de integración.
El IPPDH es una institución del Mercosur con sede en Buenos Aires, dedicado a la cooperación técnica, la investigación aplicada y la coordinación de políticas en derechos humanos en el bloque regional.
juicio, Castigo, civiles, complices, dictadura,
derechos humanos,
FOCEM,
IPPDH,
Mercosur,
Ruben Ruffi
Convocatoria: Vuelos Falsos. Muertes Verdaderas.
Para impulsar el juicio en curso
acerca de los vuelos de la muerte y castigo a los jefes y responsables de la
dictadura, se solicita la colaboración de organismos de Derechos Humanos,
agrupaciones, centros de estudio y familiares de víctimas que puedan aportar
información y todo tipo de material documental o testimonial, en relación a
casos de terrorismo de estado y violación de DDHH que involucren al sector de la aeronavegación comercial publica y
privada. Convocamos a quienes desempeñan funciones o están relacionados
directamente con dicha industria, a colaborar en la búsqueda de información, para un revelamiento de casos similares a los de Carlos Hugo Capitman y Laura Noemí Creatore. Ambos fueron detenidos desaparecidos que, según informaban las autoridades de
entonces , en respuesta a los reclamos, consultas y demás pedidos de los
familiares de las víctimas, organismos de DDHH y delegaciones extranjeras , que habían abandonado el
país en un vuelo de Austral a
Montevideo, donde nunca llegaron, encubriendo de ese modo las atrocidades que padecían en cautiverio, con torturas seguidas de
muerte y la desaparición física con el método siniestro de los vuelos de la muerte. Estos hechos, como
tantos otros, jamás fueron esclarecidos. Quienes planificaron y ejecutaron esos
crímenes , permanecen impunes. Se agradecerá aportar información, ofrecer ayuda
o enviar preguntas, al e-mail de contacto juicioalosciviles@gmail.com y por Twitter, la cuenta @JCiviles.
Para impulsar el juicio en curso
acerca de los vuelos de la muerte y castigo a los jefes y responsables de la
dictadura, se solicita la colaboración de organismos de Derechos Humanos,
agrupaciones, centros de estudio y familiares de víctimas que puedan aportar
información y todo tipo de material documental o testimonial, en relación a
casos de terrorismo de estado y violación de DDHH que involucren al sector de la aeronavegación comercial publica y
privada. Convocamos a quienes desempeñan funciones o están relacionados
directamente con dicha industria, a colaborar en la búsqueda de información, para un revelamiento de casos similares a los de Carlos Hugo Capitman y Laura Noemí Creatore. Ambos fueron detenidos desaparecidos que, según informaban las autoridades de
entonces , en respuesta a los reclamos, consultas y demás pedidos de los
familiares de las víctimas, organismos de DDHH y delegaciones extranjeras , que habían abandonado el
país en un vuelo de Austral a
Montevideo, donde nunca llegaron, encubriendo de ese modo las atrocidades que padecían en cautiverio, con torturas seguidas de
muerte y la desaparición física con el método siniestro de los vuelos de la muerte. Estos hechos, como
tantos otros, jamás fueron esclarecidos. Quienes planificaron y ejecutaron esos
crímenes , permanecen impunes. Se agradecerá aportar información, ofrecer ayuda
o enviar preguntas, al e-mail de contacto juicioalosciviles@gmail.com y por Twitter, la cuenta @JCiviles.
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| Solicitada de Austral dirigida a la CIDH (18/09/79). |
juicio, Castigo, civiles, complices, dictadura,
Austral,
castigo. civiles,
DDHH,
derechos humanos,
impuidad,
juicio,
justicia,
vuelos de la muerte
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